Página Principal
Página Principal Mapa del Sitio Resumen del Sitio Contactanos Suscribite a nuestro boletín informativo Página Principal
Buscar en el Sitio:  
www.rodolfowalsh.org > Opiniones





HERRAMIENTAS

 Versión para imprimir de: (Y ganó el Delfín de Kirchner)

 Generar una versión PDF de: (Y ganó el Delfín de Kirchner)



Elecciones porteñas
Y ganó el Delfín de Kirchner
Por Gabriel Martin
Publicado digitalmente: 4 de junio de 2007

Fue paliza de Macri, que obtuvo más votos que sus dos principales contrincantes juntos. Es claro, el supuesto electorado “progresista” de la Ciudad de Buenos Aires, que conformara “milicias populares” armadas con cacerolas y entronizara a Luis Zamora, respaldó al empresario Mauricio Macri con el 45.62% de los votos, mientras que el candidato del Frente para la Victoria, Daniel Filmus, gracias al apoyo de Aníbal Ibarra entró por la ventana al balottage con el 23.77% mientras que Jorge Telerman salió por la puerta trasera cantando la Marsellesa con el 20.70%.

Extrañamente, si en realidad lo era, había más euforia en el bunker de Filmus que en la disco que el PRO montó en La Boca donde Macri se mostró sonriente. Y es que en realidad, fue una victoria en varios frentes del kirchnerismo.

Los Ganadores

Mauricio Macri: Sin duda, a nivel distrital mantuvo y aumentó el respaldo del electorado porteño y se proyecta como única figura de discusión con el Gobierno Nacional gracias a que ganó por más de 20 puntos. Ahora, con sumar apenas cinco mil votos, gana la segunda vuelta superando el 50% más uno de los votos. Además, la Legislatura queda casi con mayoría automática para el PRO que sólo precisa dos legisladores aliados para sellar todos los proyectos de Macri. Además, Macri suma mucho para discutir en la mesa del armado de Eduardo Duhalde, tras mantener un voto fiel y además, aumentarlo.

Alberto Fernández: sumó porotos en la interna del Gabinete contra Julio De Vido, que apoyaba bajo la mesa a Telerman. Filmus fue un plan de A. Fernández que amenazaba con transformarse en su lápida cuando apenas medía 4 puntos y se descontaba una segunda vuelta entre Macri y Telerman. En el tramo final, y a diferencia de lo que pasara cuando Rafael Bielsa se postuló en Buenos Aires como diputado, el presidente Néstor Kirchner y su sucesora, Cristina Fernández de Kirchner pusieron toda la carne en el asador y encolumnado a casi todas las figuras del Gabinete con Filmus, quienes desfilaron apenas terminadas las elecciones por el bunker.

JPEG - 13.1 KB
De la mano de Ibarra....

Aníbal Ibarra y Carlos Heller: en el país donde nadie se retira, todos resucitan y se reciclan (Alfonsín sigue dirimiendo las estrategias –a la extinción- de la UCR), tras su destitución, Aníbal Ibarra volvió y fue exclusivamente gracias a él que el kirchnerismo alcanza su escenario más deseado. Ibarra ya tiene cartas suficientes para lanzarse dentro del FPV hacia una diputación nacional. Por su parte, Carlos Heller fue el artífice de la alianza oficialista y fue el puntal más sólido que fortaleció a Daniel Filmus en los momentos de mayor debilidad del Ministro de Educación.

Néstor Kirchner: el presidente logró nacionalizar la campaña porteña e hizo pisar el palito a Elisa Carrió, candidata a presidente en octubre, que tuvo que bajar a respaldar a la fórmula Telerman-Olivera, haciéndola perder otra elección, y van….Además, el radicalismo no K, encolumnado en esta coalición, se sigue tirando paladas de tierra sobre su cajón, prendido fuego en un lapsus de futurología, por Herminio Iglesias en 1983. Además, logró generar un clima de victoria con menos del 24% de los votos, 20 puntos detrás de Macri. Kirchner además gana aire en el momento más complicado de su gobierno, en medio del caos por Santa Cruz, baja en la imagen positiva (aunque sigue siendo altísima tras cuatro años) y la destitución de funcionarios por la corrupción con la sueca Skanska. Ahora el escenario electoral se extiende tres semanas y al día siguiente comienza la campaña nacional.

Cristina Kirchner: la futura, ya casi descontado, candidata a presidente en octubre próximo, ya tiene un escenario para todo su mandato: Macri, el enemigo perfecto. Si bien Daniel Filmus, para la segunda vuelta podrá alcanzar un 35 al 40% de los votos, Macri se quedará con la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires como plataforma nacional. Así como Kirchner eligió sus enemigos, embanderado en los Derechos Humanos y supuestos intentos golpistas como aquel locro en el Regimiento Patricios en 2003 que según Verbitsky planeaban un asalto al poder ante el avance rojo marxista bolchevique de Kirchner-Lavagna; ahora Cristina Kirchner instalará sin problemas la amenaza del “noventismo” encarnado por Mauricio Macri (y escondiendo las responsabilidades propias en aquella etapa nefasta, que no fueron pocas).

Los Derrotados

Al ostracismoJorge Telerman: se jugaba su futuro político en esta elección. Primero y en reiteradas ocasiones fue a buscar el apoyo patagónico. Adelantó las elecciones para no dar tiempo a instalar a Daniel Filmus como candidato. Alberto Fernández le cerró todo los pasos y terminó dándose el abrazo del oso con Elisa Carrió que espantó a gran parte de la militancia del PJ que lo acompañaba. Telerman formaba parte del armado que Eduardo Duhalde viene preparando y tras esta derrota retrocede en las preferencias del bonaerense. No obstante, hará valer que sin aparato propio y con apenas un año como Jefe de Gobierno, estuvo cerca de ganarle a los tractores que volcó el Frente para la Victoria en Capital Federal.

Elisa Carrió: candidata a presidente y abanderada del purismo, terminó metiéndose en las elecciones porteñas para apoyar a un peronista como Telerman, que en el inicio de campaña se pronunció a favor de la reelección de Kirchner, o Cristina Kirchner en su defecto. Telerman pasó por el Jordán y se purificó. El ARI, ante la inclusión de Olivera y Patricia Bullrich, más los coqueteos con Ricardo López Murphy implosionó y tuvo que intervenir a su propio partido al que había renunciado y ni siquiera puede jugar en el escenario de la segunda vuelta porque, o bien tiene que apoyar a Mauricio Macri, que supuestamente es opuesto a ella, o a Daniel Filmus, candidato de su archienemigo, Néstor Kirchner.

Roberto Lavagna: paga caro la tibieza. Cuando metió las narices en el terreno electoral pareció Fernando De la Rúa con un “ni”, sin apoyar a Macri, sin apoyar a Telerman, sin apoyar a Lozano, pero llamó a no votar a Filmus. Jugó a medias y perdió. Macri, que se encuentra en el mismo espacio, no le debe nada a Lavagna porque no se jugó por él y a la hora de futuras alianzas para octubre, Macri le hará sentir el rigor de su 45%.

Bergoglio: como cabeza de la Iglesia forzó al frente cívico para que se conformase como rejunte contra el Gobierno Nacional, con el que la Iglesia mantiene un fuerte enfrentamiento. Terminó en payasada.

Eduardo Duhalde: el bonaerense arma entre bambalinas un espacio político en el que busca articular a los heridos del kirchnerismo; la Iglesia que disciplina indirectamente a Carrió, una de las derrotadas; jugó a dos puntas en Capital Federal pero principalmente por Jorge Telerman –el segundo en preferencias es Mauricio Macri- y en las presidenciales apoyando a Roberto Lavagna, que no tuvo la más mínima incidencia en su electorado supuestamente más favorable, que era justamente el de Capital Federal.

Ricardo López Murphy: raleado por el macrismo, sigue desesperado por los guiños del presidente de Boca y vago diputado nacional que lo ningunea en sus pretenciones presidenciales (¿?).

Unión Cívica Radical: el centenario partido sigue escribiendo sus epílogos tras convertirse en una suerte de ONG. A nivel nacional apoyan a Lavagna, que quedó herido. Y en la ciudad de Buenos Aires apostaron a Telerman, que comienza su período de disolución como figura política. La UCR, sin candidatos propios, tampoco se recupera con los prestados.

Pero, ¿Filmus es el verdadero Delfín de Kirchner? El milagro Filmus de meterse en la segunda vuelta deja todos los escenarios posibles como favorables a la pingüinera. Con Mauricio Macri como jefe de gobierno porteño, el kirchnerismo entablará la campaña nacional como “lo nuevo” contra “los noventa” y durante cuatro años Cristina Kirchner tendrá al demonio perfecto, pero especialmente, elegido por ellos. Daniel Filmus, como jefe de Gobierno, se plantearía como el ideal por ser propio, pero sabiendo que la Capital Federal siempre fue hostil al peronismo, tenerlo a Macri como contrincante deja instalada la discusión maniquea de la “amenaza neoliberal” contra “el proceso transformador de la Argentina”. En todos los escenarios, el kircnherismo tiene en la segunda vuelta a los dos candidatos que quería. El enemigo de la Casa Rosada era Telerman y queda visto en que en ningún lapso de la campaña arremetieron contra Macri y los dardos fueron únicamente contra el actual Jefe de Gobierno. La supuesta alarma que prende Macri fue un logro del Gobierno para nacionalizar la elección porteña y plantar los términos de octubre entre dos modelos supuestamente opuestos: el de los noventa, y el kirchnerista. Néstor Kirchner encarnó a sus enemigos en los militares progolpistas y buitres, pero el “noventismo” no tenía cuerpo. Ahora, Macri queda como el cuerpo de la imagen de los ’90, años en los cuales, obviamente, el actual kirchnerismo estaba en Marte, en una trinchera de resistencia, y nunca hubo una foto con Menem y Cavallo.

Gabriel Martin
Periodista
Buenos Aires, 4 de junio de 2007.



© (2007) Gabriel Martin
Todos los derechos reservados.
Para reproducir citar la fuente.

. Opiniones
. . Sobre Hamas y la islamizacion del Mundo Árabe
. . La Tiranía Mundial
. . Espíritus demoníacos
. . Un mundo inmundo
. . No alcanzó ni con dos líneas de cuatro
. Ir a la sección: Opiniones

Investigaciones Rodolfo Walsh