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HERRAMIENTAS

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El Presidente Ataca
Por Hugo Presman
Publicado digitalmente: 7 de marzo de 2007

Al inaugurar las sesiones legislativas correspondientes al cuarto año de su gobierno, el Presidente Kirchner pudo exhibir los índices macroeconómicos favorables que contrastan significativamente con los del 2003. Es precisamente esta tendencia positiva la que ha dejado sin recursos argumentativos a una oposición que se ha refugiado en la inseguridad, en la amenaza eterna del fantasma recesivo y en la calidad institucional. Esa calidad que no invocaban cuando apoyaban a Carlos Menem o más atrás, cuando muchos sostenían sin pruritos a la dictadura criminal. O consideraban las relaciones carnales y los exámenes del Fondo la quinta esencia de la racionalidad.

Eso no significa, desde otro ángulo y vereda, señalar el desmantelamiento de organismos de contralor, el hecho de que en la Sindicatura se encuentre la esposa del ministro que maneja el mayor presupuesto como es de Julio De Vido, el manejo poco claro de los subsidios que maneja Ricardo Jaime, algunas asociaciones poco transparentes como Aeropuerto 2000.

El problema, conocido históricamente en nuestro país, es que si se malversa un instrumento económico que puede ser muy eficaz como el de los subsidios, luego la reacción produce la inutilización del mismo

El discurso leído con deficiencias y con los problemas de dicción del Presidente, levantó vuelo cuando dejaba el papel e incursionaba en la improvisación. Ahí brillaba cuando sacudía con fruición a los gestores de negocios disfrazados de economistas asépticos, a los gurúes de los noventa, charlatanes bien pagos, verdaderos batallones de avanzada de la colonización ideológica.

O cuando embistió contra los ejecutores del terrorismo de estado calificándolos con precisión como asesinos. Dijo: “Que cada uno asuma su responsabilidad ante la historia ¿O acaso los valientes de ayer, que torturaron a indefensos seres humanos, hoy le tienen miedo a la Justicia? Este es un punto de inflexión histórica y muy importante para que definitivamente superemos esta triste etapa de la historia argentina, que nos llevó a una generación, para que nunca vuelva a ser parte de nuestra historia…..No pido que los fusilen, ni que los tiren al mar desde los aviones. Les pido a la Cámara de Casación y a los jueces que apure los procesos. Y que vayan a las cárceles comunes”.

En realidad este período aciago forma inexorablemente parte de nuestra historia y los horrores del terrorismo de Estado no debe, a más de tres décadas de aquellos hechos, ser el paraguas que impida analizar los enormes errores, más allá de sus ideales y convicciones, de muchos de los integrantes de aquella generación.

En ese sentido Ana Longoni en su libro “ Traiciones La figura del traidor en los relatos acerca de los sobrevivientes de la represión” escribe con notable precisión: “ Su el vacío que significa la figura del desaparecido condensa toda la explicación del pasado, la historia corre el riesgo de disolverse en una trama trágica de crimen y castigo……Postular una disolución absoluta entre la militancia revolucionaria y el horror de la dictadura ( incluso como recurso meramente discursivo) tiene dos efectos de cuidado. Primero, el riesgo actual de la reivindicación acrítica de los proyectos políticos de los 70 en términos de continuidad de la lucha iniciada entonces, corre el riesgo de tornar aquél tiempo denso en un mito ahistórico, y anula la posibilidad de aprender de la derrota. Reconocer esa derrota no supone dejar caer los brazos, sino generar las condiciones de un balance y los argumentos necesarios para relanzar un discurso emancipatorio que sea capaz de aprender de las experiencias de signo revolucionario del pasado y de reinstalarse en su presente con autoridad intelectual y moral – retomando las palabras de Antonio Gramsci – para postular la construcción de un futuro distinto.

Y segundo, impide un reconocimiento de la responsabilidad que le cabe a la lógica militarista llevada a ultranza por las organizaciones armadas y fundamentalmente a sus cúpulas en los miles de militantes asesinados por la represión. Me refiero, por ejemplo, a los devastadores efectos de erradas evaluaciones políticas y decisiones organizativas como el pase a la clandestinidad (que acarreó aislamiento político y reforzó la militarización) o la lectura optimista ante el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 en la creencia de que “cuanto más se profundice la crisis, más rápido llega la revolución”. Podemos sospechar que una evaluación más consciente y responsable de las direcciones, menos autorreferencial y mesiánica, ante los signos inequívocos de la escalada represiva desde 1975, debería haber dispuesto un repliegue organizado que quizás hubiese salvado miles de vidas”

Pero más allá de las diferencias, era impensable al iniciarse el siglo XXI, que un Presidente tocara estos temas y con este lenguaje en el Congreso de la Nación. Si, ahí mismo donde muchos de los que hoy aplauden, convalidaron la mayor entrega que se tenga memoria.

Como siempre no faltó el homenaje a la lucha de las Madres y Abuelas o a las relaciones con el Fondo: “¡De acá que vamos a hacer un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario! Bajo ningún sentido, ningún aspecto, estamos dispuestos a hacerlo.”

Un párrafo críptico del discurso, que es interesante dilucidar es este: “Voy a contar algo por primera vez. Antes de asumir, esa Corte Suprema independiente que teníamos me dijo que podían declarar la constitucionalidad de las leyes ( obediencia debida, punto final) y sacarme de encima. Yo dije “por que no me dejan a mí, así puedo sacar un rédito político” Así ganamos una semana. Hubo políticos implicados en este complot. Si me desmienten, capaz que saco un libro”

Según Página 12 del 25-06-2006: "La referencia que Kirchner hizo en España a las presiones que sufrió antes de asumir para que se cerraran los juicios por violaciones a los derechos humanos no es casual."

"El jefe de Estado Mayor del Ejército y su secretario político, generales Ricardo Brinzoni y Daniel Reimundes, habían negociado un acuerdo con el cardumen menemista en la Corte Suprema de Justicia. La Nación publicó en esos días que emisarios de Brinzoni, le hicieron saber a Kirchner que la Corte estaba dispuesta a convalidar las leyes de punto final y de obediencia debida si, por su parte, el candidato les promete que no arremeterá contra el tribunal. El diario que entonces dirigía Claudio Escribano agregó con una metáfora marinera que Kirchner estaría dispuesto a no agitar las aguas si la Corte convalida el punto final ¿Cuál era su fuente? Luego de citar a Rafael Bielsa, a quien llamó eventual ministro de Justicia de Kirchner, el diario dijo que deberían declarar ante la justicia 300 militares en actividad y concluyó que Kirchner no quiere ese escenario. Y calcula que si la Corte clausura los juicios contra los militares, no será él sino el tribunal el que asuma el costo frente a la opinión pública. Bielsa confirmó que Brinzoni le había suministrado el alarmista número de 300 oficiales en actividad citados a declarar."

"En un reportaje Pampuro sostuvo que los dos temas principales para las Fuerzas Armadas eran el escaso presupuesto, que dificultaba el funcionamiento, y la validez de las leyes de punto final y de obediencia debida. En otras declaraciones agregó que hay que mirar hacia el futuro, porque se está iniciando un nuevo camino y reabrir situaciones que en la historia argentina ya fueron analizadas y vistas no se condice con la orientación general del gobierno. Kirchner contrarió cada una de esas posiciones, descabezó la cúpula castrense que había celebrado el pacto, impulsó el juicio político de los jueces de la Corte Suprema y propugnó la nulidad de las leyes y decretos impulsados por Alfonsín y Menem para garantizar la impunidad."

Sigamos recordando. El pliego de condiciones presentado por el subdirector de La Nación entre el 27 de abril y el 25 de mayo de 1973 era el siguiente: “alineamiento incondicional con Estados Unidos, denuncia internacional de Cuba, relaciones especiales con el sector empresario, olvido de los crímenes de la guerra sucia y mano dura contra la inseguridad”.

Incluso, señaló el escriba de La Nación, que si no se cumplía el petitorio, el gobierno no pasaría de un año.

Como puede apreciarse, Kirchner adoptó políticas contrarias a lo solicitado por el hoy jubilado funcionario de La Nación

Otra respuesta a un flanco sobre el que machaca la oposición es la relación con Venezuela. Dijo: “¿Cual es el riesgo detener que compartir con Venezuela el Bono del Sur? Es hora que tengamos mayoría de edad. Este país será siempre americanista, independiente, más allá de quienes gobiernen los pueblos”

Incluso sobre una miserable utilización política que realizó el gobierno en el caso Jerez, Kirchner disparó: “Como pueden pensar que se trató de algo armado, en que cabeza cabe”

La foto económica de hoy está lejos de aquellos días de amenaza de desintegración territorial, de desocupación de un 25%, de caída impresionante del consumo, cuando la perdida del trabajo estaba a la vuelta de un telegrama que significaba caerse de la sociedad, cuando el hambre se generalizaba en los sectores mas pobres y la clase media salía a destrozar bancos. En aquellos días en que la incertidumbre y el desasosiego cubrían al país. Cuando la Argentina se cubría de clubes de trueque, cuando circulaban múltiples monedas de nombres exóticos, y cuando el Fondo nos recomendaba un laxante para la colitis.

Pero al mismo tiempo, en el discurso presidencial, no hay el menor atisbo de una reflexión sobre un modelo endeble basado en la primarización de las exportaciones en una coyuntura internacional excepcionalmente favorable. La timidez para una reestructuración integral del Estado que lo convierta en la herramienta insustituible que debe ser. De una reforma impositiva que avance hacia una mejoría significativa en la distribución del ingreso. De una planificación de la producción agropecuaria. De un inmenso plan de obras públicas, con construcción de viviendas. De la recuperación de la renta petrolera. De un cambio fundamental en salud y educación. De inversiones reales en servicios públicos y energía. De la recuperación imprescindible del ferrocarril. De una movilización de recursos humanos y materiales que termine en seis meses con el hambre y la indigencia. Con la definición de un perfil industrial, que no puede quedar reducido a las necesidades del mercado. En definitiva: concretar la posibilidad de un capitalismo nacional, con fuerte presencia estatal en un país que hoy carece de un Estado para cumplir esas tareas y menos aún de una burguesía nacional.

Una parte equivocada de su discurso es la referida a Tabaré Vázquez y el Uruguay. Los problemas internacionales y sobre todo este que estremece la subsistencia del MERCOSUR deben ser tratados con firmeza y mesura, sin ninguna concesión oratoria para la tribuna. El conflicto es demasiado serio, para actuar con desaprensión. Bastaba con un reconocimiento de errores recíprocos y tender la mano para iniciar las negociaciones directas.

Queda claro entonces, que el gobierno es en algunos aspectos una ruptura importante con la década del noventa y en otros una continuidad. Debe valorarse la recuperación de la política sobre la economía, la revalorización del papel del Estado, la recuperación del Correo, Aguas Argentinas o el espacio radioeléctrico. Otros son emprendimientos bien intencionados pero de una indudable endeblez como Enarsa. Otros son parches que mejoran el sistema provisional, limitando los aspectos más irritativos, eliminando las preferencias vergonzosas a favor del sistema de capitalización. Y hay continuidades extremadamente peligrosas como en la construcción política, en donde se pretende un ingenuo baño purificador cuando las rémoras del pasado pasan el Jordán y se vuelven kirchneristas de la primera hora.

Por otra parte, los problemas que no se afrontan en circunstancias excepcionales, son una hipoteca extremadamente gravosa hacia el futuro

También constituyen una mochila cuyo peso se volverá extremadamente pesado para un gobierno que intenta presentarse como transparente y enarbola prontuarios, casos como el de la empresa sueca Skanska o los misteriosos fondos de Santa Cruz. Esos fondos que le permitieron a Kirchner, pasar de menemista entusiasta a transitar un camino progresivamente crítico. Claro que el costo fue enorme. Haber operado activamente para la privatización de YPF, a la que hoy califica de “genocidio económico”.

Una información difícil de comprobar, aparecida en Página 12 del 4 de marzo del 2007, con la firma de Mario Wainfeld vaticina la probabilidad que antes de las elecciones presidenciales, el Estado compre YPF.

Kirchner inicia su cuarto año de gobierno con algunos planes muy interesantes como la creación del Banco del Sur con Venezuela y tal vez Ecuador y Bolivia, con capitales equivalentes al 10% de las reservas de cada país. Eso implicaría un capital inicial de siete mi quinientos millones de dólares.

Hay entonces méritos propios y aprovechamiento de condiciones excepcionales.

Circunstancias extraordinarias con la que contó Perón cuando asumió la primera presidencia. Tan importante como la coyuntura internacional, es lo que los gobiernos hacen con ella.

Como decía Marx: “Los hombres hacen la historia, pero no en las condiciones elegidas por ellos”

Sobre los hechos fortuitos, tal vez sea cierta la frase atribuida a Dante Dovena, un colaborador permanente del ex gobernador de Santa Cruz, transcripta en el libro “Cristina K La Dama Rebelde” de José Ángel di Mauro: “La mujer ideal tiene los ojos de Elizabeth Taylor, los pechos de Sofía Loren…..y el culo de Néstor Kirchner”

Hugo Presman
Periodista
Buenos Aires, 7 de marzo de 2007.


© (2007) Hugo Presman
Todos los derechos reservados.
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