Página Principal
Página Principal Mapa del Sitio Resumen del Sitio Contactanos Suscribite a nuestro boletín informativo Página Principal
Buscar en el Sitio:  
www.rodolfowalsh.org > Claves





HERRAMIENTAS

 Versión para imprimir de: (Papeleras y desiertos verdes)

 Generar una versión PDF de: (Papeleras y desiertos verdes)

Planta de celulosa en construcción
Planta de celulosa en construcción

Sin un proyecto regional las posibilidades de desarrollo son escasas
Papeleras y desiertos verdes
Traducción de artículo de Carta Maior y Comentario IRW
Por El Equipo
Publicado digitalmente: 25 de agosto de 2006

Por debajo de la controversia en el seno del Mercosur por cuenta de instalación de dos “papeleras” (plantas productoras de celulosa) a orillas del Rio Uruguay en la localidad uruguaya de Fray Bento, que se evidencia por el conflicto de intereses entre Argentina y Uruguay, subyace una realidad más compleja y la disyuntiva frente a qué tipo de desarrollo se busca para la región.

La proliferación de industrias contaminantes con supresión de la biodiversidad para desarrollar explotaciones extensivas de monocultivos, el aprovechamiento de los recursos naturales intensivos sin perspectiva de futuro, y el "progreso" -que hasta ayer fue obstaculizado sistemáticamente y hoy en función de los intereses del capital transnacional se nos impone a fuerza de una necesidad fabricada durante décadas-, puede traer amargos desenlaces.

No es lo mismo un bosque que una plantación de clones de eucaliptos, no es lo mismo alimentos sanos para todos, que millones de hectáreas plantadas con soja transgénica, no es lo mismo desarrollo industrial orientado a las necesidades locales (que son muchas), que implantación de fábricas mecanizadas para producción a escala mundial con escasa mano de obra y enormes cantidades de residuos y deshechos.

Como se describe en el artículo, no siempre los intereses y anhelos de la sociedad en su conjunto coinciden con los de los representantes que, en la búsqueda de réditos políticos y beneficios económicos, pierden la visión del bosque obnubilados por la imagen del árbol.

El Equipo

Expansión de los desiertos verdes

Los proyectos de la industria transnacional de celulosa en Uruguay

La decisión de la compañía Stora-Enso de radicarse en Uruguay puede completar su mapa ya avanzado de control de tierras en la región, como ya ocurre en Río Grande do Sul. Con la planta de celulosa en Uruguay cerraría su circuito de producción en la región con 1 millón de toneladas al año. Las otras compañías de celulosa también planean expandirse.

Sebastián Valdomir - Carta Maior, 22/08/2006

Montevideo - Uruguay tiene actualmente unas 700 mil hectáreas destinadas a la forestación, sobre un total de 16 millones cultivables. Eso aún sin ninguna planta de celulosa en funcionamiento. Ahora están siendo construídas apenas dos, la finlandesa Botnia y la española Ence, pero existen tres proyectos más para construir grandes plantas de celulosa en el país que se encuentran en diversos niveles de desarrollo. De estos tres proyectos el más avanzado es el de la compañía Sueco-Finlandesa Stora-Enso, asociado en Brasil con el proyecto de Veracel (asociación entre Aracruz (50%) y Stora-Enso (50%) que produce celulosa blanqueada de eucalipto en Eunápolis, en el sur de Bahía), y que en Uruguay se propone poseer 120 mil hectáreas antes de fines del 2006 con una inversión que supera los 250 millones de dólares. Su planta será instalada en el departamento de Durazno, el centro del país, y tendrá un costo de 1.000 millones de dólares.

La decisión de la compañía de radicarse en Uruguay completaría su mapa ya avanzado de control de tierras en la región, como ya ocurre en Río Grande do Sul. Con esta planta cerraría su circuito de producción de celulosa en la región, con 1 millón de toneladas por año.

La Dirección Nacional de Medio Ambiente - ligada al Ministerio de Vivienda, Orden Territorial y Medio Ambiente - concedió una autorización inicial para comenzar una plantación de 8 millones de eucaliptos, en base a un informe de impacto ambiental aportado por la propia compañía. Stora-Enso cuenta con la ayuda del gobernador del departamento de Durazno -donde la planta será establecida- que pertenece a un sector político -el Partido Nacional- que se asemeja en el caso de Brasil con la llamada “bancada ruralista” grupo parlamentario ligado al campo. Pero sin considerar la fuerza de este “gran amigo”, Stora-Enso también recibió la ayuda de un miembro departamental de la cámara de representantes del Frente Amplio para conseguir rápidamente la autorización para el inicio de la plantación en esta región.

Los proyectos restantes para la construcción de otras dos plantas de celulosa también son extranjeros, uno de origen iraní y otro canadiense. La planta de capitales iraníes estaría localizada en el departamento de Cerro Largo, en la región noreste, próxima a la frontera con Brasil. Por la calificación de sus tierras, esa región tiene la mayor área a ser destinada para fines forestales. Actualmente ya posee 50 mil hectáreas forestadas y podrían destinar otras 400 mil hectáreas para tal fin, con los incentivos fiscales que determina la Ley Forestal.

Una delegación de empresarios de Irán ya mantuvo contactos con el gobernador del departamento, que también es integrante del Partido Nacional, y los detalles deben ser definidos el próximo mes de octubre. Como señal ellos ya anunciaron que otro proyecto -el de crianza de esturión para la producción de caviar- está definido para ser instalado en Cerro Largo. En Uruguay el consumo de caviar es menos que mínimo.

Finalmente hay otro proyecto para una quinta planta, impulsada por una inversión de origen canadiense, que también sería construida en la región fronteriza con Río Grande do Sul, al este del país, cerca de Lagoa Mirim. La noticia fue confirmada por el subsecretario del Ministerio de Industrias, Martín Ponce, pero dada la gran tensión política que el gobierno enfrenta en el conflicto diplomático con Argentina, todavía no fue divulgada mayor información.

Con este panorama, queda claro que más plantas de celulosa representarán un avance del desierto verde para el abastecimiento de materia prima. Según el doctor en geografía Marcel Achkar, profesor de la Universidad de Ciencias de Uruguay, con 5 proyectos de plantas de celulosa avanzados, de 700 mil hectáreas, se pasaría en los próximos cinco años a por lo menos 1,5 millones de hectáreas forestadas.

“Racionalidad” muy especial

De momento también se aguarda para fin de agosto la resolución de la demanda presentada por Uruguay contra la Argentina en el Tribunal Arbitral del Mercosur por las pérdidas económicas que ocasionaron los cortes de camino en la frontera entre ambos países. Las protestas fueron llevadas a cabo entre fines de enero y mayo de este año en dos de los tres puentes binacionales, convocados por los vecinos de Gualeguaychú agrupados en la Asamblea Ambiental. Según el Ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay, estas pérdidas económicas son estimadas en más de 400 millones de dólares.

El argumento uruguayo alega que ocurrieron “omisiones” del estado argentino, que no tendría adoptado “medidas apropiadas para prevenir o acabar con los bloqueos de caminos e impedimentos para la libre circulación de las personas y de los vehículos”. Los bloqueos tuvieron lugar en territorio argentino, en las rutas 135 y 136 que dan acceso a los puentes internacionales General San Martín (que une Fray Bento en Uruguay con Puerto Unzué) y General Artigas, que conecta las ciudades de Paysandú y Colón.

Increíblemente, la posición oficial adoptada por el gobierno uruguayo en la controversia reclama contra lo que considera ser una portura muy “pasiva” por parte del gobierno argentino frente a los bloqueos. Aquí aparece una primera señal de una racionalidad muy particular de parte de los diplomáticos uruguayos. Ellos alegan que una postura más “activa” habría impedido los bloqueos, o, cuando ellos ya estaban establecidos, deberían haber sido retirados del camino para restablecer el tránsito.

La posición argentina defiende que la demanda “carece de objeto” porqué el gobierno de Néstor Kirchner consiguió desactivar las protestas de los vecinos de Gualeguaychú “por medio de la disuación”, lo que evidencia “un comportamiento activo” y no pasivo como acusa Uruguay. Según los diplomáticos argentinos, ésa fue la “medida más adecuada” para desactivar la protesta, toda vez que “el gobierno argentino está obligado por la Constitución a respetar la libertad del expresión, por sobre otros derechos como el de libre circulación”.

La resolución del Tribunal Arbitral del Mercosur estará lista antes del día 7 de septiembre. En el caso de ser favorable para Uruguay, la Argentina tendrá que tomar las medidas necesarias para impedir que nuevos bloqueos de rutas se produzcan, y también quedará abierta la posibilidad para que el estado uruguayo presente otra demanda por daños y perjuicios, en la justicia común.

El gobierno argentino no está exento de dar muestras de otra racionalidad muy especial. Uruguay ofreció un monitoreo ambiental común de las plantas de Botnia y Ence, pero la respuesta no fué positiva. Eso ya es de por sí otra evidencia de la “racionalidad” con la cual los gobiernos de Argentina y Uruguay están actuando en la crisis de las papeleras. El control empresarial y el monitoreo conjunto sobre un recurso compartido fue “ofrecido” por un gobierno, y “rechazado” por el otro. La preocupación de los ciudadanos de ambos países que serán afectados por el funcionamiento de las plantas no tiene respuesta oficial.

Racionalidad empresarial

Las compañías Botnia y Ence ya comenzaron sus obras para dos grandes plantas de celulosa pero todavía no tienen resuelto el financiamiento total de sus proyectos. En un comunicado oficial, Ence informó que “el lucro del grupo durante el primer semestre de 2006 fue de 36,33 millones de euros, 21% más que en el mismo período del año anterior”. Sin embargo, si la empresa no recibe el financiamiento del Banco Mundial la planta en Uruguay no será construida.

Según las fuentes del Greenpeace, la presión ejercida por el gobierno argentino para que no sean concedidos créditos para la construcción de las plantas de celulosa tuvieron bastante éxito, y el caso de Ence está envuelto en incertidumbres, ya que para España las relaciones binacionales con Argentina son “mucho más estratégicas” de las que mantiene con Uruguay. Aun cuando ya se ha desmentido varias veces que Ence dejaría Uruguay, hasta el momento sus perspectivas de conseguir un financiamiento del Banco Mundial no son muy grandes.

Botnia, a su vez, tuvo un beneficio todavía mayor en el primer semestre del 2006. Su volumen de ventas y de facturación aumentó un 51% en comparación con igual período del año pasado, consiguiendo la suma de 610 millones de euros. Por otra parte, ella posee la mayor cantidad de tierras en Uruguay: 160 mil hectáreas. Su papelera estará lista para comenzar a funcionar a mediados de 2007, con un costo total de 1.100 millones de dólares. Por eso, también depende mucho de financiamiento externo.

Después de la decisión de la Corte Internacional de la Haya, que rechazó el pedido argentino para impedir las obras, las compañías esperaban que los préstamos pedidos al Banco Mundial fueran aprobados rápidamente. Pero eso no sucedió. El Banco Mundial sólo anunciará su decisión en septiembre, cuando se sabrá si serán liberados los recursos del orden de los 200 millones de dólares.

Como ni la sentencia de la Corte de la Haya destrabó los financiamientos del Banco Mundial, un grupo de tres gobernadores estatales decidió enviar una carta para pedir al organismo de Cooperación Financiera Internacional -sector del BM responsable por los financiamientos privados- pidiendo una solución rápida y positiva para ese callejón sin salida. De acuerdo con Omar Lafluff, gobernador de Río Negro (donde están proyectadas las plantas de Botnia y Ence ), “si del lado argentino ellos evalúan que tienen derecho a presionar al Banco Mundial para que no otorgue el préstamo, nosotros creemos que tenemos que hacer algo para que sea liberado”.

. Claves
. . El embrollo del TLC
. . Estados Unidos abre nueva base militar en Colombia
. . Colombia: Otro pupitrazo del gobierno en el Senado para aprobar el TLC
. . Campaña de Reporteros Sin Frontera contra Venezuela
. . Estados Unidos y su marcha sobre Moscú
. Ir a la sección: Claves

Investigaciones Rodolfo Walsh