Página Principal
Página Principal Mapa del Sitio Resumen del Sitio Contactanos Suscribite a nuestro boletín informativo Página Principal
Buscar en el Sitio:  
www.rodolfowalsh.org > Ideas > Memoria









HERRAMIENTAS

 Versión para imprimir de: (La Guerra Civil)

 Generar una versión PDF de: (La Guerra Civil)

Septiembre de 1955
La Guerra Civil
Por Beba C. Balvé
Publicado digitalmente: 10 de septiembre de 2005
El concepto de masas en lucha está directamente vinculado al proceso insurrecional o revolucionario. Refiere a momentos en que la sociedad se parte en dos y se producen combates sociales que determinan el desarrollo de la lucha de clases por un período.
Son de orden estratégico, y lo son porque la lucha de masas implica una lucha por fuera de los aparatos burocráticos institucionales, es decir, las calles, dentro de un proceso simultáneo de apropiación de territorios - espacios de legitimación política y social- y subordinación de preexistentes -legalidad de sindicatos, partidos, etc.-. Es una lucha en el ámbito del poder ya que impone la relación directa entre estado y masas, subordinando la política.
Desde el punto de vista social, es ese momento en que la lucha arrastra a los pobres de vida e influencia.
¿ Cómo está compuesto el proletariado desde el punto de vista social?
Es la población trabajadora que contiene obreros, trabajadores, pobres estacionales, junta papel y cartón, estibadores, peones, boxeadores , almaceneros pobrísimos, mujeres madres o solteras, hijos, padres, abuelos, lisiados, etc. etc., que en conjunto conforman el proletariado. Proletariado que sólo responde y puede ser convocado por la clase obrera, pero en relación a la situación de la clase en su conjunto, no en lo inmediato sino como tendencia, cuando perciben un peligro.
Su mirada es estratégica. De allí que se mueve sólo en ciertos momentos: 1945,1955,1969 (¿ hasta...?). Son la retaguardia de la clase obrera en activo y a la vez, su reserva estratégica.
Si observamos la lucha de clases desde las masas podremos conceptualizar ciertos hechos sociales y hacer observable la guerra civil abierta en 1955, que tomó forma de insurrección, recordando que toda insurrección forma parte de un proceso con sus hitos-puntos de inflexión-, de allí la periodización que brota de la realidad: 1945-1955-1969 ( tres insurrecciones).
En cuanto al l7 de octubre. Su presencia masiva hacia la Casa de Gobierno, la City, logró una demostración de fuerza que imposibilitó la represión. Además, cuando avanzan las masas no hay espacio para la represión, sólo para el aniquilamiento pero, fue su disposición a la lucha la que hizo que las Fuerzas Armadas difirieran el enfrentamiento.
Su presencia y disposición a la lucha cambió la correlación de fuerzas y debieron liberar a Perón, única persona con capacidad de disuasión, porque confiaban en él. Por lo tanto, su liberación fue efecto de la acción de masas.
Finalmente, el l7 de octubre ha quedado como fecha alegórica, pero capitalizada por los cuadros políticos del peronismo y el antiperonismo.
Pero hacia 1955 ya estábamos en guerra civil abierta. Las fuerzas armadas ya habían disparado el 16 de junio contra el pueblo desarmado. En septiembre se produce el golpe de Estado con enfrentamiento entre las fuerzas armadas y se subleva el proletariado de Rosario. Ha habido otros hechos similares, como el caso de Quilmes, pero fueron inmediatamente sofocados.
Relataré el hecho de Rosario porque ha quedado ignorado y porque, al haber sido testigo, lo puedo describir socialmente. El 16 de septiembre las masas se ponen en marcha. Los organizadores son dirigentes territoriales, sindicalistas con sindicatos intervenidos por la “Revolución Libertadora”, caudillos barriales, boxeadores que se ganaban la vida recibiendo trompadas, bolicheros, jefes de manzana, dirigentes de unidades básicas, mujeres militantes del partido peronista femenino, etc.
Rosario como ciudad, su micro y macrocentro, se encuentra a espaldas del Paraná, rodeada -cercada- por cinco grandes zonas periféricas que son los barrios obreros. No existe contacto entre periferia y centro. El centro es la zona de comercios, bancos, cines, Poder Judicial, clubes, Jefatura de Policía, del Comando del 2do. Cuerpo de Ejército, de los Liceos, Universidades, Hospitales, grandes tiendas, oficinas, etc., de la burguesía. Ninguna de estas instancias es utilizada por lo pobres no institucionalizados.
Nosotros, pequeña burguesía, incluso asalariada, institucionalizada, con condiciones de vida de clase media, creemos que la ciudad es la que transitamos, vivimos, en la que convivimos con otros, iguales pero, un día recibimos un “shock”.
Los medios de difusión, en tanto partido de la burguesía, le ponen nombre a ese “shock”: cabecitas negras, hordas, aluvión zoológico, negros, etc., pero los de la ciudad-centro, sólo quedan estupefactos y se peguntan descubriendo que son de la ciudad, ¿ dónde estaban, de dónde salieron?.
Ahora bien. ¿Alguien se puede imaginar la crisis ideológica que puede experimentar una persona que supone que conoce al pueblo y a la clase obrera, que de repente y sin anuncio alguno se encuentra a metros de gigantescas columnas que cubren la calzada y por decenas de cuadras, entrando por las cinco vías que confluyen al centro?.
Las de la zona sur, donde se encuentran los mataderos y el frigorífico Swift (con 13.000 obreros) portuarios, estibadores, metalúrgicos, etc., la encabezan hombres montando a pelo caballos percherones, con el torso desnudo y una camisa colgando de un palo en demostración de los descamisados y en la otra mano, una botella de kerosene o nafta. Los siguen las mujeres gritando que dan la vida por Perón. Los acompañan hijos, padres, abuelos, perros, etc. Todos avanzan hacia el centro, quemando toda casa o negocio que tenga la bandera Argentina en tanto adhesión al golpe de Estado.
Sobrepasan a la policía, llegando al centro quemando y destruyendo todo a su paso. El ejército-infantería- fue desbordado y llegaron refuerzos al mando del general Bengoa, con tanques y artillería pesada. Los tanques aplastaron y ametrallaron a cientos de personas, grandes y chicos.
Los que estaban cerca del Parque Independencia, se tiraban al lago para sortear los tanques, pero los alcanzaba la metralla. De noche, el silbido de las balas, de día, las masas se reorganizaban y avanzaban.
Toque de queda y ciudad sitiada por siete días. Si bien es cierto que al final las masas se replegaron a su territorio, ni el ejército ni los tanques pudieron entrar al mismo (los barrios periféricos) ni sacar las estatuas de Perón y Evita. Es decir, no fueron derrotados porque jamás perdieron el dominio de su territorio.
El cuadro fue dantesco y ha quedado grabado en mi retina: los rostros, los cuerpos de esos hombres, mujeres y niños.
Y bien, allí descubrí que no tenía idea de cómo es, objetivamente, la clase obrera y menos el Pueblo. Aparecían como número de habitantes, pero no existían hasta que se hicieron presente, de la única manera posible. Perón declaró a Rosario la capital del peronismo.
A partir de 1955 se organiza en todo el país la Resistencia Peronista y los Comandos Peronistas. En Rosario, en el 56 los obreros de la Yerbatera Martín esconden en la fábrica al general Valle, a quien traiciona el Cardenal Caggiano. La red social y territorial más extensa y eficaz para la resistencia estaba organizada por la Escuela Basilio (espiritista). Militantes de la Resistencia Peronista de Córdoba, cuando se encontraban cercados por la policía, los enviaban a Rosario porque allí la protección era imposible de quebrar.
Y para finalizar. Veamos algunas acciones que no se encuentran en los libros. En Rosario, durante la insurrección del 16 de septiembre de 1969, en el barrio Empalme Graneros, barrio ferroviario y metalúrgico, los obreros quemaron vagones del tren de carga que venía del Chaco pero, previamente, protegieron a los pasajeros y a los inmigrantes.
Un trabajador de la zona, hombre grande y muy delgado, por su cuenta montó en su bicicleta y cuando veía llegar a la montada se dirigía hacia la barricada de los obreros y les decía “rapidito...rapidito...” y entonces los obreros cruzaban un cable de alambre de vereda a vereda y, finalmente, rodaban caballos y policías. ¿Alguien le dio esa tarea?, No, él asumió su tarea social y así cientos.
Los chicos “pirañas“, de entre 9 y 15 años, hijos de los que se sublevaron en 1955, robaron del corralón municipal de la zona los caballos y salieron montando en pelo. Recogían papeles y cartón con carritos a pulmón. Los caballos fueron sus instrumentos de trabajo.
Chicos de clase media, de entre 14 a 16 años, residentes en el centro de la ciudad, en su mayoría estudiantes secundarios, son los que combatieron en el Rosariazo de mayo de 1969, armando barricadas. Prostitutas que alquilaban piezas en el centro, los escondían y protegían de la policía. Era su forma de participar. Luego los chicos salían y seguían hostigando a los policías. Dejaron la ciudad sin medios de transporte.
Finalmente en Rosario, el 16 de septiembre de 1969, combatieron los mismos que el 16 de septiembre de 1955. El combate en 1969 duró cinco días y en 1955 siete días. Se activó la misma retaguardia social y sus territorios nunca fueron penetrados ni por el ejército ni por la policía.
La Resistencia Peronista fue un producto social cuya fuerza moral se la otorgó la insurrección de 1955. La insurrección de 1955 y la resistencia son un producto histórico y social de la insurrección de 1945, donde lograron legitimar sus intereses y aspiraciones a nivel de la Sociedad y el Estado, y el proceso insurreccional de 1969 sintetiza y enlaza históricamente a 1945 y 1955.
Y para finalizar. El proletariado con sus pobres de vida e influencia sólo se mueve en momentos estratégicos: 1945-1955-1969, tomando forma un proceso insurreccional. La era de las insurrecciones se ha iniciado y desenvuelto por medio de tres combates sociales. En general, las tendencias continúan.

* CICSO- Centro de Investigaciones en Ciencias Sociales
. Memoria
. . A 40 años de la ocupación total de Palestina
. . La derrota estratégica del pueblo argentino
. . La derrota y sus lecciones
. . Uturuncos: Murió el Comandante Faber
. . Lisandro De la Torre: Crónica de un suicidio patriótico
. Ir a la sección: Memoria

Investigaciones Rodolfo Walsh