Editorial
Sectores reaccionarios de Bolivia pretenden parar la nacionalización
Investigaciones Rodolfo Walsh > Otros Medios > Info MORENO | 4.09.2006

Cuando una Nación retoma la propiedad del Subsuelo, cuando las regalías suben del 18 al 50%, cuando la renta que recibe el Estado aumenta al 82% (la más alta de Sudamérica después de Venezuela), cuando todas las concesiones se reconvierten en empresas mixtas con mayoría estatal y mayoría en el directorio, cuando renace la gestión del gas y petróleo con YPFB, que había sido denostada y puesta en el altillo de los recuerdos (como su modelo, aunque la YPF argentina fuera entregada con sigla y todo), y cuando, más allá de opiniones exquisitas, la mayoría del pueblo vive la fiesta de la alegría y del jolgorio porque tiene dirigentes nacionales dignos, los sectores de la derecha económica que vivieron entregando los recursos naturales bolivianos parecen despertarse para luchar contra este proceso en marcha de la nacionalización.

La reunión de la Asamblea Constituyente , donde la mayoría la tienen hombres y partidos que acompañan la política recuperadora del gobierno, pone más nerviosos a los sectores minoritarios, viendo cómo cada vez más se alejan del poder, de un poder reconvertido en servidor de la voluntad popular y no de la voluntad de las empresas petroleras.

Siempre hay algún motivo por el que se disimula la intención principal y en este caso se actúo condenando un error en la aceptación de un contrato que realizara la renaciente YPFB. Los argentinos conocemos bien el sistema de golpear las políticas de fondo criticando hechos formales.

Pero el complot salió mal a los partidos antinacionalizadores. Tan es así, que ahora, tardíamente, se ven obligados a presentar una Ley de Nacionalización del Gas y del Petróleo (que no se necesita porque el gobierno ya dictó el Decreto Soberano) para disfrazar el pedido de la misma bancada de diputados para un proyecto de ley pretendiendo todo lo contrario: la anulación de las normas de nacionalización.

Los objetivos de detener el proceso nacionalizador y de echar del gobierno al prestigioso ministro de Hidrocarburos, el doctor Andrés Soliz Rada, salieron como un tiro por la culata. La respuesta nacional de Evo Morales no tardó mucho en darse:

a) Frente a la medida de censura de los legisladores, el presidente Morales ratificó inmediatamente a Soliz Rada como ministro del área.

b) El viernes 24 Bolivia nacionalizó el Parque Nacional y Área de Manejo Integrado Medidí, en el Departamento (provincia) de La Paz , en el marco del Plan de Recuperación y Protección de las Reservas Forestales. En el Parque Medidí, a pesar de ser parque nacional, tenían permisos de exploración las petroleras Repsol y Petrobrás, ambas complicadas en el negocio de la exportación del gas boliviano. Obviamente, el permiso y concesión hidrocarburíferas de estas empresas quedaron sin efecto.

c) La nacionalización de la riqueza forestal, que limita la explotación hidrocarburífera, se ha extendido a 20 áreas de recuperación, en especial en áreas de frontera cercana al Perú, donde desde ese país actuaban empresas sobre los recursos naturales bolivianos.

d) La Justicia , de hecho, adhirió a la política nacionalizadora cuando la Fiscalía nacional allanó la empresa Repsol (Andina) para hacerse de la información que no facilitaba, también respecto de otros contratos de "exportación" de gas de Bolivia. El hecho es que si bien el pedido de prisión de los funcionarios principales de Repsol y Petrobrás en Bolivia no ha sido otorgado plenamente, el juez dictó la prisión domiciliaria, demostrando que ahora las petroleras no las tienen todas consigo.

Hay dos respuestas al poder petrolero extranjero: allanarse y hacer lo que siempre hicieron, o resistir con mayor decisión, con medidas coherentes y con mucha inteligencia, acompañando la voluntad popular. Esto es lo que está haciendo el gobierno boliviano, al que debemos apoyar, aún con nuestros más humildes medios.

Grupo MORENO (Movimiento por la Recuperación de la Energía Nacional Orientadora)


PUBLICADO EN FORMA DIGITAL EN: http://www.rodolfowalsh.org/spip.php?article2297